jueves, 29 de enero de 2015

Hay días en los que quisiera parar en seco.

Sobre todo en los días que el Universo entero confabula contra mí y mis absurdas ilusiones.

Que no es pecado tener sueños. Que con eso no se hace daño a nadie.

Hay días en los que quisiera ser invisible.

Que los prejuicios son precisamente eso: Prejuicios. Que si te despojas de ellos puedes llevarte sorpresas.

Hay días en los que mi nombre inventado me da regusto a personaje inventado que nada tiene que ver conmigo de verdad.

Que a veces pienso que por más que intente mostrarme como soy, todo esfuerzo es inútil.

Esfuerzo inútil y sobrehumano.



Antes estas cosas no pasaban por mi cabeza.

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